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<<< La Voluntad de Dios
OBJETIVOS:
Al
concluir este capítulo usted será capaz de:
Escribir el Versículo
Llave de memoria.
Identificar los métodos
non-bíblicos de buscar la dirección.
Distinguir entre los
profetas falsos y los verdaderos.
Definir
la palabra "emulaciones."
VERSÍCULO LLAVE:
“Reconozco, oh Jehová, que el hombre
no es señor de su camino, ni el hombre que camina es capaz de afirmar sus
pasos”
(Jeremías 10:23).
LA INTRODUCCIÓN
Es tan
importante saber cómo no hacer algo cuanto es saber hacerlo.
El
gran inventor en los Estados Unidos nombrado Thomas Edison dirigió más de 1,000
experimentos que fallaron antes de que él descubriera la electricidad. Cuando
preguntaron si él sintiera que perdiera tiempo con todos estos, él dijo: "No. Yo
descubrí más de 1,000 maneras cómo no producir electricidad." En el futuro, él
no tenía que perder más tiempo usando los métodos que no funcionaron.
En la
Biblia Dios advierte sobre las maneras en que usted no debe buscar la dirección
para su vida. Si usted considera estas advertencias, usted no perderá tiempo con
los métodos no-bíblicos de dirección que Dios no aprueba. Esto le impedirá de
tomar decisiones malas y seguir la dirección errada en la vida.
En
otros capítulos usted aprenderá cómo Dios reveló Su voluntad en el pasado y cómo
Él habla a los hombres en el tiempo presente. Mas primero, nosotros debemos
eliminar los métodos negativos. Éstas son las maneras que usted no debe buscar
la dirección.
LAS CIENCIAS OCULTAS
Hay
numerosas prácticas Satánicas agrupadas bajo el título del “oculto”. Muchas de
estas prácticas se usan para conocer la dirección. Las prácticas del oculto
varían de nación a la nación pero ellas incluyen tales métodos como las brujas,
hechiceros, magos, cajeros de fortuna, la astrología, los horóscopos, la lectura
de hojas de té, cristales, juego de cartas, y lectura de la palma de la mano.
Las prácticas ocultistas incluyen cualquier forma de envolvimiento sobrenatural
que no es de Dios. Tales prácticas son motivadas por Satanás.
Dios
advirtió a Su pueblo para no tratar con las prácticas ocultas. Usted puede leer
estas advertencias en Deuteronomio 18:9-14 y Éxodo 22:18.
La
brujería es la práctica de las brujas que incluyen la magia blanca y negra, la
hechicería, la astrología, la brujería, el uso de pociones, hechizos,
encantamientos, y drogas. Incluye todas las prácticas y cultos Satánicos
similares. La brujería y otras prácticas Satánicas son rebelión espiritual
contra Dios:
“Porque la rebeldía es como el pecado
de adivinación, y la obstinación es como la iniquidad de la idolatría. Por
cuanto tú has desechado la palabra de Jehová, él también te ha desechado a ti,
para que no seas rey” (1 Samuel 15:23).
La
Biblia registra que los hechiceros intentaron alejar las personas del Evangelio:
“Pero el mago Elimas (pues así se traduce su
nombre) les resistía, intentando apartar al procónsul de la fe”
(Hechos 13:8).
La
brujería engaña a las personas:
“... porque todas las naciones fueron
engañadas por tus hechicerías” (Apocalipsis 18:23).
Hechiceros no entrarán en el Reino de Cielo:
“Pero afuera quedarán los perros, los
hechiceros”
(Apocalipsis 22:15).
El
libro de Apocalipsis revela el fin de aquellos que usan tales prácticas
Satánicas:
“Pero, para los... hechiceros... su
herencia será el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte
segunda" (Apocalipsis
21:8).
Ningún
verdadero niño de Dios debe estar involucrado de forma alguna con las prácticas
del ocultismo con propósito de buscar dirección o por cualquier otra razón.
LOS MÉTODOS DE LA SUERTE
Echar
la suerte era un método de buscar dirección mucho usado en el Antiguo
Testamento. Usted puede leer sobre el uso de este método en Levítico 16:7-10;
Números 26:55; 27:21; y Josué 18:10.
Echar
la suerte era un método de probabilidad. La creencia era que Dios controlaba el
resultado de los dados que eran lanzados. Echar la suerte era similar al jugar a
los dados o una moneda de hoy.
Este
método de buscar la dirección de Dios era aceptable en el Antiguo Testamento. El
único uso en el Nuevo Testamento de echar la suerte por los creyentes fue
anterior a la venida del Espíritu Santo. Los Apóstoles de Jesús estaban buscando
llenar la vacancia dejada por la salida de Judas que había traicionado a Jesús y
después había cometido el suicidio. Dos candidatos fueron nombrados para la
posición:
“Echaron suertes sobre ellos, y la
suerte cayó sobre Matías, quien fue contado con los once
apóstoles” (Hechos 1:26).
Matías, el hombre escogido para reemplazar Judas,
nunca se menciona nuevamente en el registro del Nuevo Testamento. Era el Apóstol
Pablo quien realmente debería llenar la vacancia entre los Apóstoles. Matías fue
la escoja del hombre por echar la suerte. El Apóstol Pablo fue la escoja de Dios
por medio del Espíritu Santo.
Después de la venida del Espíritu Santo (registrado
en hechos capítulo 2) el echar la suerte no se usó más por los creyentes como un
medio de recibir dirección de Dios. La dirección del Espíritu Santo reemplazó
este método del Antiguo Testamento. Usted no debe usar cualquier método de
suerte o probabilidad para determinar la voluntad de Dios. Usted debe conocer la
voz de Dios y debe ser guiado por el Espíritu Santo.
VELLONES
Hay un
registro en el Antiguo Testamento del uso de algo llamado de "vellón" para
determinar la voluntad de Dios. Usted puede leer la historia del vellón de
Gedeón en Jueces 6:36-40.
Dios
habló a Gedeón y reveló Su voluntad. Para confirmar lo que Dios dijo, Gedeón
colocó un vellón de piel en la tierra. Un día él pidió a Dios que permitiera el
rocío caer alrededor pero no en el vellón. En otro día Él pidió a Dios que el
rocío cayese en el vellón y la tierra circundante permaneciese seca.
No hay
ningún versículo en la Biblia que diga a los creyentes que hagan como Gedeón
hizo durante esta terrible crisis nacional cuando la gran responsabilidad
descansó sobre él. Este evento sólo ocurrió una vez en la Biblia y, como el
echar la suerte, sólo se usó antes del derramamiento del Espíritu Santo en el
Nuevo Testamento.
Nosotros no debemos buscar la voluntad de Dios
colocando un vellón. La moderna práctica de un vellón normalmente se hace cuando
decimos, "Si una cierta cosa suceder, entonces yo sabré que es la voluntad de
Dios" – pero nuestros vellones son a menudo cosas que podrían ocurrir
naturalmente.
En el
un caso de un "vellón" registrado en la Biblia, Gedeón ya tenia conocimiento de
la voluntad de Dios. Él había oído la voz de Dios. El vellón se usó como una
confirmación, no para la dirección. También era algo que sólo podría contestarse
por medios sobrenaturales.
En los
días del Nuevo Testamento cuando Zacarías pidió una señal para confirmar el
mensaje de Dios sobre el nacimiento de Juan el Bautista, él estaba mudo. Esto
porque él no creyó en la voz de Dios y buscó una señal (Lucas 1:18-20).
Jesús
dijo que "una generación malvada y adúltera demanda
señal" (Mateo 12:39). Un vellón puede ser una señal de incredulidad o
renuencia para hacer la voluntad revelada de Dios. Vellones que pueden
contestarse a través de los medios naturales pueden ser engañosos y delusorio.
En
ciertas ocasiones, Dios amablemente ha contestado aquellos que han pedido alguna
indicación de lo que ellos deben hacer por un vellón o señal. Esta práctica, sin
embargo, ha sido la excepción en lugar de la regla para buscar la dirección en
las vidas de grandes santos de Dios. Recuerde... Dios quiere hombres de fe, no
de vellones. Él quiere hombres y mujeres que conocen Su voz cuando Él habla y no
tiene ninguna necesidad de probarlo confirmando las señales.
LOS FALSOS PROFETAS
La
Biblia registra las historias de muchos profetas de Dios. Ella revela que Dios
pone en la iglesia los líderes conocido como los profetas, y
explica el don espiritual del Espíritu Santo conocido como profecía (Efesios
4:11 y 1 Corintios 12:10).
"Profetizar" es hablar bajo la inspiración especial
de Dios. Es una habilidad especial para recibir y comunicar un mensaje inmediato
de Dios a Su pueblo a través de una declaración divinamente ungida. Las palabras
habladas por un profeta bajo la inspiración divina son llamadas de profecías.
Profetizar significa declarar abiertamente palabras de Dios que exhortan,
edifican moralmente, y consuelan:
“En cambio, el que profetiza habla a
los hombres para edificación, exhortación y consolación” (1 Corintios 14:3).
La
profecía nunca reemplaza la Palabra escrita de Dios. La Biblia dice que la
profecía cesará, pero la Palabra de Dios permanecerá para siempre (1 Corintios
13:8 y 1 Pedro 1:25).
En el
Antiguo Testamento las personas iban a los profetas buscar por la dirección
porque el don del Espíritu Santo aún no fuera dado. Hoy no hay más ninguna
necesidad para ir a un profeta recibir la dirección espiritual. Ésta es una de
las funciones del Espíritu Santo en la vida del creyente. Cada creyente debe
aprender a ser guiado por el Espíritu de Dios.
El
Nuevo Testamento no da ningún registro de creyentes que buscaron la dirección de
los profetas después que el don del Espíritu Santo fue dado, pero Dios aún usa
este don para confirmar el futuro. Usted puede estudiar semejante ejemplo en
Hechos 21:1-14. Agabo dio una profecía personal a Pablo, específicamente a
Pablo.
Pablo
ya sabía lo que esperaba en Jerusalén. La profecía solamente confirmó lo que
pasaría allí. No fue una profecía de dirección diciendo a Pablo para ir o no a
Jerusalén.
La
Biblia advierte de los falsos profetas en el mundo (Mateo 24:11, 24: Marcos
13:22). Debido a esto, Dios ha proporcionado maneras de identificar las
verdaderas profecías. La Biblia declara:
“De manera que tenemos dones que
varían según la gracia que nos ha sido concedida: Si es de profecía, úsese
conforme a la medida de la fe” (Romanos 12:6).
La
frase "a la medida de la fe" significa en relación correcta a la fe. La manera
de reconocer las verdaderas profecías es si ellas están o no en armonía con la
Biblia. La Biblia declara:
“Igualmente, los profetas hablen dos
o tres, y los demás disciernan” (1 Corintios 14:29).
La
Biblia nos dice que juzguemos las profecías. La norma para ese juicio es la
Palabra de Dios.
Dios
ha proporcionado muchas maneras de reconocer a los falsos profetas. Los falsos
profetas son conocidos porque lo que ellos hablan no viene a pasar:
“Pero el profeta que se atreva a
hablar en mi nombre una palabra que yo no le haya mandado hablar, o que hable en
nombre de otros dioses, ese profeta morirá.' "Puedes decir en tu corazón: '¿Cómo
discerniremos la palabra que Jehová no ha hablado?' Cuando un profeta hable en
el nombre de Jehová y no se cumpla ni acontezca lo que dijo, ésa es la palabra
que Jehová no ha hablado. Con soberbia la habló aquel profeta; no tengas temor
de él” (Deuteronomio 18:20-22).
Estudie las siguientes referencias en su Biblia que
explican otras maneras de reconocer a los falsos profetas:
Los falsos profetas no confiesan la deidad
de Jesucristo: 1 Juan 4:1-3.
Los falsos profetas enseñan doctrina falsa:
2 Pedro 2:1-3.
Los falsos profetas llevan a las personas a
la desobediencia de la Palabra de Dios: Deuteronomio 13:1-5.
Los falsos profetas engañan las personas
con las señales milagrosas: Mateo 24:11-24.
Los falsos profetas hacen demandas falsas:
Mateo 24:23-24.
Su fruto revela su error: Una de las
maneras mejores de distinguir los profetas falsos de los verdaderos profetas es
observar sus vidas. La Biblia dice que por sus "frutos" usted los conocerá. Los
falsos profetas no tienen evidencia de fruto espiritual en sus vidas: Mateo
7:16.
Porque
hay profetas falsos en el mundo, usted debe ejercer cautela en aceptar las
profecías. La profecía a menudo ha sido erróneamente usada para dirigir y
controlar los creyentes. Cuando la profecía personal es dada, ella debe ser
examinada a la luz de las Escrituras y debe estar de acuerdo con la Palabra
escrita de Dios. A respecto de la dirección, la profecía debe ser para
confirmar, no para dirigir o controlar.
Debido
al mal uso de este don espiritual algunos creyentes lo rechazan totalmente.
Ellos no aceptarán el don milagroso de la expresión profética. Pero usted no
debe rechazar el ministerio del Espíritu Santo solamente porque usted testificó
de unos ejemplos carnales en un vaso humano.
EL CONSEJO ERRADO
Ningún
hombre puede determinar la voluntad de Dios específicamente para alguien más
excepto en cuestiones reveladas en la Biblia. Por ejemplo, nosotros sabemos que
es la voluntad de Dios que todos los hombres vengan al arrepentimiento, pues
esto se enseña en la Escritura.
El
consejo espiritual por medio de líderes piadosos tiene un lugar definido en la
dirección de un creyente, pero ningún consejero tiene el derecho para controlar
otra persona o determinar la voluntad de Dios para ella en las cuestiones no
tratadas en las Escrituras.
Cuando
el Apóstol Pablo estaba determinado para ir a Jerusalén, sus amigos en Cesarea
intentaron impedirle de hacer esto. Ellos advirtieron del serio problema que
podría ocurrir allí. Cuando Pablo rechazó su consejo y siguió a Jerusalén, ellos
aceptaron su decisión declarando:
“Hágase la voluntad del
Señor” (Hechos 21:14).
Ellos comprendieron que aunque era su personal deseo que él no
debía irse, Pablo debía discernir la voluntad de Dios para él.
Es
importante que usted venga a conocer la voz de Dios por sí mismo. Usted no puede
confiar en otros para guiar su vida porque hay espíritus malignos en el mundo
cuyo intento es engañar. Nosotros somos advertidos:
“Amados, no creáis a todo espíritu,
sino probad los espíritus, si son de Dios. Porque muchos falsos profetas han
salido al mundo” (1 Juan 4:1).
Cuando
usted recibe consejo de otra persona, esta dirección debe ser probada con los
otros métodos de discernir la voluntad de Dios que se detallará en un capítulo
más adelante de este estudio.
LAS EMULACIONES
La
emulación es listada como una de las obras de la carne en Gálatas 5:20. Las
obras de la carne son varias conductas pecadoras que no agradan a Dios.
Emulación es el deseo de copiar otros e igualarlos
o excederlos. Proviene de un espíritu de rivalidad y es una forma de celos.
Algunos creyentes emulan los ministerios exitosos de otros en lugar de buscar el
plan de Dios para sus propias vidas. Ningún dos creyentes tiene la misma obra
para hacer. El Espíritu Santo llama las personas para ministerios específicos:
“Mientras ellos ministraban al Señor
y ayunaban, el Espíritu Santo dijo: "Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra
a la que los he llamado." (Hechos 13:2).
La
Biblia declara que los creyentes tienen diferentes dones espirituales:
“Ahora bien, hay diversidad de
dones... Pero todas estas cosas las realiza el único y el mismo Espíritu,
repartiendo a cada uno en particular como él designa” (1 Corintios 12:4,11).
Aunque
la Biblia nos dice para buscar "los mejores
dones" (1 Corintios 12:31) y "anhelad los dones espirituales" (1 Corintios 14:1),
eso no significa que nosotros debemos imitar otros que tienen ministerios
significativos.
Cuando
Pedro estaba preocupado con el ministerio de Juan, Jesús dijo:
“¿Qué tiene esto que ver contigo? Tú,
sígueme” (Juan 21:22).
Dios dio a Noé el plan para una arca. Él dio el plan a Moisés
para el Tabernáculo. Él dio el plan a Salomón para un gran templo de adoración.
A Nehemías Él dio el plan para reconstruir los muros de Jerusalén.
Dios
no le ha dicho que construya una arca, construya el templo, o los muros
alrededor de la ciudad de Jerusalén. ¡Pero Dios tiene un plan especial para
usted! Si usted cae en el pecado de emulaciones e imita otros, usted perderá Su
plan.
Cuando
usted modela su vida según las vidas de otros, usted es sumergido por la
tradición humana – y la tradición humana encubre la revelación divina.
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