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Sanidad Divina.
Fondo Bíblico: Lucas
10:25-37; Santiago 5:7-20
Verdad Central: Hay suficiente base bíblica
para que los creyentes pidan y reciban
sanidad de parte de Dios.
Texto Aureo: De cierto, de cierto os digo:
El que en mí cree, las obras que yo hago, él
las hará también; y aun mayores hará, porque
yo voy al Padre. Juan 14:12.
Objetivos del aprendizaje
1. Entender que la
enfermedad no siempre es un indicativo de
que el enfermo se encuentre en pecado.
2. Reconocer al Señor
como nuestro Médico divino, quien siempre
está dispuesto a responder a la oración de
fe.
3. Aceptar nuestra
responsabilidad de ayudar a los que sufren,
o han sido víctimas de una desgracia.
4. Promover la costumbre
de orar por los enfermos y los necesitados.
Bosquejo general
I. ¿Está alguno enfermo?
A. La ayuda divina
B. Los ancianos de la
iglesia
C. El ungimiento de los
enfermos
II. La oración de fe
A. El Señor sana
B. El Señor perdona III. Nuestra
responsabilidad
A. Tener compasión de los
enfermos
B. Cuidar de ellos con
amor
Introducción
El pueblo de Israel
aprendió desde muy temprano que Jehová Dios
era su sanador. En efecto, uno de los
nombres más expresivos de la naturaleza de
Dios hacia su pueblo es
Jehovárofeca,
"Jehová
tu sanador". (Lea Exodo 15:26, donde El se
presenta diciendo: "Yo soy Jehová tu
sanador.") Cuando el salmista David
enumeraba todos los beneficios que había
recibido de Dios dijo que El es quien sana
toda dolencia, o sea, toda enfermedad (Salmo
103:3).
Durante su ministerio en
la tierra, Jesús bendijo a todos los que se
acercaron a El con fe impartiéndoles el
perdón y la sanidad de Dios. Así vemos que
su ministerio como Salvador está muy
relacionado en el Nuevo Testamento con su
obra como Sanador. En el Calvario cumplió lo
que anunciaba el capítulo 53 de Isaías de
que El llevaría las enfermedades y sufriría
por los dolores de su pueblo. Junto con esa
declaración se prometía que El sería herido
por las rebeliones y molido por los pecados
de los que creyeran en su nombre. Explicando
un poco más este ministerio de Cristo, el
profeta declara: "Por su llaga fuimos
nosotros curados" (Isaías 53:4, 5).
Exposición Bíblica
I. ¿Está alguno enfermo?
Santiago 5:13, 14
A. La ayuda divina
Pregunta: ¿A quién se dirige
Santiago en su carta?
Santiago dirigió su
epístola a las doce tribus de Israel que se
encontraban dispersas entre las naciones.
Pero realmente su mensaje era
específicamente para los cristianos de su
día. Nosotros nos sentimos incluidos entre
los primeros lectores de Santiago porque nos
suceden las mismas cosas que a ellos.
Santiago, el hermano del Señor fue pastor de
la iglesia de Jerusalén y conocía muy bien
la situación de los cristianos que se habían
dispersado por distintos lugares, así como
los que estaban más cerca de su tierra,
Judea. Una de las notas características del
cristianismo en todas partes es el
sufrimiento. Los cristianos sufren por
causas naturales, como también a
consecuencia de guerras, cambios políticos y
religiosos, y especialmente por la constante
oposición al evangelio y la persecución
proveniente de las fuerzas del mal contra la
Iglesia de Jesucristo.
Enseñanza práctica
La manera en que
reaccionemos a las aflicciones — incluyendo
entre ellas las enfermedades — determinará
el grado de madurez y la estabilidad de
nuestro carácter cristiano. Lo primero que
tenemos que aprender es que si nos llega
aflicción de alguna naturaleza no seremos
los primeros creyentes en sufrirla. Algunos
de los más grandes y nobles cristianos de la
historia han sufrido mucho más. Lo que
debemos hacer es reconocer cada problema
como una oportunidad más para que Dios
manifieste su gracia y nos ayude. El
verdadero temple y valor de un soldado sólo
se puede probar en el fragor de la batalla.
Con el creyente sucede exactamente lo mismo.
Jamás debemos amedrentarnos ni murmurar
diciendo: "¿Por qué tengo que ser yo?"
Nuestra fe se acrecienta cada vez que nos
enfrentamos a una dificultad y la vencemos.
Por otra parte, el experimentar aflicciones
produce en nosotros más amor y simpatía por
los afligidos y necesitados. En cambio,
cuando nos va siempre bien, no nos conmueve
la situación de nuestros prójimos: somos
insensibles al dolor ajeno.
Pregunta: ¿Qué debe hacer el
cristiano cuando está confrontando
dificultades?
Los israelitas en el
desierto murmuraron contra Dios y criticaron
a sus líderes cuando se vieron rodeados de
problemas. Pero lo mejor que el creyente
puede hacer es dirigirse a Dios en oración
para plantearle su situación con confianza y
franqueza. La Biblia nos exhorta a persistir
en la oración. La paciencia, la fe y la
confianza en el Señor nos ayudarán a
comportarnos con valor y cordura en medio de
las aflicciones.
Santiago también indica
que la voluntad de Dios es que nuestras
dificultades desaparezcan y haya gozo en
nuestro corazón. Pero no debemos olvidarnos
de Dios cuando las cosas marchen bien.
Cuando eso suceda será el momento de dedicar
un tiempo para alabar al Señor con salmos,
cánticos y alabanzas alegres, hasta con
acompañamiento musical. Dios merece ser
adorado. Este tipo de devoción también puede
aplicarse a nuestro hogar o en forma
personal a la alabanza constante de nuestro
corazón mientras trabajamos o desarrollamos
nuestras actividades.
Pregunta: ¿Cuáles serán los
resultados de una vida así?
Hay gente que se enferma
sólo de pensar en la posibilidad de
enfermarse. Muchos paranoicos acaban en un
hospital a consecuencia de sus temores. Pero
Cristo promete ayudar y dar victoria a los
que oran.
B. Los ancianos de la iglesia
Pregunta: ¿Condena Santiago a los
creyentes enfermos?
Santiago no acusa a los
enfermos de la congregación, ni sugiere que
las enfermedades sean causadas por un pecado
o que el estar enfermos sea indicio de que
estén fuera de la voluntad de Dios. En el
ejercicio anterior se hizo una lista de las
causas naturales de las enfermedades. Los
que piensan que siempre una enfermedad es
señal de castigo divino se parecen a los
malos amigos de Job (Job 16:2). Estos
acusaban a Job de estar enfermo como
resultado de alguna maldad oculta, pero Dios
reprendió esta equivocación (Job 42:7).
Jesús reconoció que el
pecado que hay en el mundo es el resultado
de las malignas actividades de Satanás
(Lucas 13:16). Algunas veces hay personas
que sufren enfermedades como consecuencia
directa de algún pecado cometido (Juan
5:14). Pero Cristo les dijo claramente a sus
discípulos que eso no siempre es así (Juan
9:2,3). En algunas ocasiones Jesús resolvió
primero el problema del pecado en los
enfermos antes de sananos de sus
enfermedades (Mateo 9:2). Pero al leer los
evangelios nos damos cuenta de que casos así
hubo muy pocos.
Pregunta: ¿Es necesario que la
persona esté muy grave para que llame a los
ancianos de la iglesia a fin de que la unjan
y oren?
Es cierto que la palabra
griega que se traduce aquí como "enfermo" se
usa en otros pasajes para denotar gravedad,
como en Lucas 7:2 y Juan 4:46. En estos
casos tanto el siervo del centurión como el
hijo del cortesano estaban a punto de morir.
El propósito de estos pasajes es demostrar
que nunca es tarde para la intervención del
Señor. Pero realmente, el significado
corriente de ese término se aplica también a
personas débiles, afligidas por distintos
tipos de enfermedades y hasta débiles en el
aspecto espiritual, o sea, faltos de fe o
atemorizados (Romanos 14:1, 2; 2 Corintios
11:29). El mismo vocablo se usó, incluso,
para referirse a la escasez económica en
Hechos 20:34, 35.
La sanidad divina es una
doctrina fundamental de muchas
denominaciones cristianas. El movimiento
pentecostal de hoy día tuvo su origen en un
avivamiento que le dio gran importancia a la
sanidad divina.
Enseñanza práctica
Cada vez que alguien es
sanado de alguna enfermedad es un testimonio
más de que Jesús vive hoy. El vino a este
mundo a dar su vida para salvarnos del
pecado. Existen enfermedades en el mundo
debido a que hay pecado en este. El poder
del Señor para sanar a los enfermos es una
prueba más de que El tiene la facultad de
salvar a los seres humanos del pecado y de
sus consecuencias.
Pregunta: ¿Cuál debe ser la actitud
del pastor ante este tipo de casos?
Es común en nuestras
iglesias que los pastores llamen a los
enfermos y a todos los que necesiten
cualquier tipo de ayuda del Señor y los
unjan con aceite al orar por ellos. La
Palabra de Dios apoya este ministerio.
Cualquiera que sea la enfermedad, la
debilidad o el estado de desaliento en que
se encuentre una persona, si eso le sirve de
obstáculo en su vida, es la oportunidad para
que llame a los ancianos a fin de que oren
por ella.
Los ancianos son los
representantes de la iglesia local en todo
asunto oficial y también ministerial. En tal
virtud, estos varones están capacitados para
ungir a los enfermos y necesitados y orar
por ellos. El verbo plural "oren" denota una
oración unida. Esta práctica era muy común
en la Iglesia primitiva, como se ve en el
libro de los Hechos.
También se debe aclarar
aquí que muchas veces el término "anciano"
se usó en el Nuevo Testamento para referirse
al "pastor". Pero en la Epístola de Santiago
no es así, porque él estaba escribiendo a
los judíos cristianos. En la cultura judía
se llamaba anciano
a
una persona de madurez, experiencia,
sabiduría y responsabilidad. Este parece ser
el sentido que se le da al término en 1
Timoteo 5:1, 2. También vemos que el Señor
usó a diáconos como Felipe para el
ministerio de sanidad (Hechos 8:5-7). Con el
mismo fin utilizó también a un creyente sin
ningún cargo oficial (Hechos 9:12-18). La
sanidad divina puede reconocerse como una
parte esencial del ministerio de todo
creyente (Marcos 6:13; 9:38, 39; 16:15-18).
Además notamos que esta bendición está
incluida entre los dones del Espíritu que
sirven para edificar el cuerpo de Cristo (1
Corintios 12:7-9). Por lo tanto, no es un
error incluir a todos los oficiales y
líderes de cierta madurez entre los
"ancianos" para que participen en el
ministerio de sanidad en la iglesia.
C. El ungimiento de los enfermos
Pregunta: ¿Qué lugar ocupa aquí el
aceite?
Algunos comentaristas
sugieren que en casos de esta naturaleza se
hacía uso del aceite de oliva con fines
medicinales o curativos. Pero esa
explicación queda fuera de lugar en este
pasaje de Santiago, ya que aquí se
recomienda el ungimiento no sólo para
enfermedades estrictamente físicas sino
también aliviar al creyente en sus
sufrimientos de carácter emocional,
espiritual y hasta económico. Hay que
recalcar también que se usaba otra palabra
griega para referirse a la unción para el
ministerio (la que se usa en Hechos 4:27;
10:38). En estos pasajes aparece el mismo
término que se usó con relación al
ungimiento de los pies de Jesús. Pero,
incluso en este caso la unción tuvo un
significado simbólico que anunciaba la
muerte y sepultura del Señor. Por otra parte
hay que recordar que el aceite de oliva es
un símbolo del Espíritu Santo. Por ejemplo,
cuando David fue ungido con aceite, el
Espíritu de Dios se derramó sobre él (1
Samuel 16:13).
Una razón más por la que
se usaba aceite en las oraciones por los
enfermos pudo haber sido el deseo de alentar
la fe de ellos. Jesús también hizo uso de
elementos de apoyo para la fe de los
enfermos que sanó. Sabía que no era cosa
fácil demostrar fe, por lo tanto buscó la
manera de ayudar a los que pedían sanidad.
Nosotros también estamos en la posibilidad
de echar mano de algunos recursos para
ayudar a nuestros hermanos en el nombre del
Señor.
II. La oración de fe
Santiago 5:15-18
A. El Señor sana
Pregunta: ¿Qué entendemos por
"oración de fe"?
"La oración de fe" de la
que habla Santiago, la que es capaz de
salvar al enfermo, es simplemente esa
oración que se hace con una fe viva y
decidida en el Señor. Cristo es nuestro
Médico divino quien responde al clamor de fe
del justo (el creyente, el que hace la
voluntad de Dios). No se habla aquí de la
justicia del hombre sino de la que es
nuestra por la obra de justificación
realizada por Jesús en nosotros. Los que
hemos creído en El hemos sido lavados en su
sangre y hechos nuevas criaturas en El. De
manera que "la oración eficaz del justo", la
que "puede mucho", sólo es posible por
intermedio de Jesucristo.
B. El Señor perdona
Pregunta: ¿Por qué se habla aquí del
perdón de pecados?
Es cierto, como lo
señalamos anteriormente, que la Biblia
enseña que no todas las enfermedades son el
resultado directo de la comisión de un
pecado. Sin embargo indica que en general la
enfermedad, la ruina y el temor que ha
invadido a la raza humana son el resultado
del pecado en el mundo. Una joven, por
ejemplo, empezó a sufrir de úlceras porque
actuó contra sus principios y engañó a su
jefe con alteraciones en la contabilidad. En
los hospitales hay numerosos casos de esta
naturaleza. Pero según esta promesa de
Santiago, el mismo Dios que sana al enfermo
puede también perdonar sus pecados.
Pregunta: ¿Qué razón hay para que
confesemos nuestros pecados o faltas unos a
otros?
Si hemos pecado contra
nuestros hermanos en la fe, de ninguna
manera podremos hacer esa oración eficaz que
da como respuesta la sanidad de los
enfermos. Para que la oración pueda mucho
los que la hacen tienen que ser "justos".
Nuestras oraciones se ven estorbadas cuando
se ha roto la comunión entre nuestros
hermanos a causa de faltas, errores o
pecados.
Enseñanza práctica
La confesión de pecados
no sólo es un elemento esencial para la
sanidad divina sino también es básica para
experimentar un avivamiento espiritual. De
los tres factores esenciales para el
avivamiento, mencionados por R. A. Torrey el
primero es la confesión de las faltas
delante de Dios y también las cometidas
contra los hermanos.
La confesión de pecados
es un requisito indispensable para crecer y
progresar en el Señor. "El que encubre sus
pecados no prosperará; mas el que los
confiesa y se aparta alcanzará misericordia"
(Proverbios 28:13).
Pregunta: ¿Cuál es el resultado de
las faltas contra los hermanos?
De acuerdo con la ley de
Moisés, las faltas cometidas en prejuicio
del prójimo dañan tanto la comunión con Dios
como el pecado que se comete directamente
contra el Señor. La ofrenda por el pecado
incluía la restitución hasta donde fuera
posible. Ya no estamos bajo la ley, pero
este principio todavía sigue vigente. No
podemos estar bien con Dios y mal con el
prójimo. De modo que sólo tendremos libertad
para orar por los enfermos cuando nos
confesemos nuestras faltas unos a otros
total, espontánea y francamente. Esta
confesión será una prueba evidente de que el
Espíritu Santo está obrando en nosotros.
Pregunta: ¿Qué importancia tiene
aquí el ejemplo de ellos?
Muchas veces pensamos de
los grandes hombres de Dios como si fueran
seres distintos de nosotros. Pero la Biblia
dice claramente que Elías era un hombre
sujeto a las mismas pasiones que las
nuestras. Una persona con la misma
constitución, las mismas experiencias,
dificultades y circunstancias que muchos de
nosotros tenemos. Sin embargo, cuando este
profeta oraba a Dios, sus oraciones eran
contestadas de inmediato. Eso quiere decir
que podemos aprender de él muchas cosas que
pueden ser de ayuda a nuestra fe para que
nuestras oraciones también sean eficaces.
1. Elías oró
fervientemente. El profeta oró en serio y
con decisión firme. No se limitó a ese tipo
de oración débil y sin sentido que uno hace
muchas veces en medio de las ocupaciones
diarias. La suya fue una oración esforzada.
El dejó a un lado todas las demás cosas y
puso toda su atención en lo que pedía a
Dios.
2. El era un hombre recto
delante de Dios. Es cierto que poseía las
mismas debilidades, dificultades, y los
mismos sentimientos que tenemos. nosotros,
pero creía y confiaba en Dios, y era fiel y
obediente a su Palabra (1 Reyes 18:36).
3. Fue constante en la
oración. No desmayo al ver que no llovía en
el momento en que empezó a orar (1 Reyes
18:44-46).
4. Su objetivo principal
era que ese pueblo idólatra e infiel
volviera a depositar su fe y su confianza en
el Dios de Israel.
III. Nuestra responsabilidad
Lucas 10:30-37
A. Tener compasión de los enfermos
De acuerdo con las
enseñanzas de Jesús, los cristianos debemos
hacer algo más que orar por los enfermos. En
Mateo 25:36, 40 El elogia a los que visitan
a los enfermos. Por supuesto, esta visita se
refiere a ayudarlos, cuidar de ellos y
procurar su bienestar.
Los bandidos que atacaron
a este transeúnte en ese peligroso sendero a
Jericó lo despojaron de todo. No contentos
con el botín lo golpearon hasta dejarlo
inconsciente, probablemente en la cuneta.
Pregunta: ¿Por qué ni el sacerdote
ni el levita lo ayudaron?
Es muy probable que estos
religiosos tuvieran miedo de que los
ladrones anduvieran todavía merodeando por
allí y pudieran atacarlos también a ellos. O
quizá creían en la errónea suposición de los
amigos de Job: que aquel hombre merecía el
castigo que había recibido. Lo más probable
es que no tenían deseos de verse implicados
en una cosa de esta naturaleza. Otra
explicación a la actitud de ellos es que
Jesús dijo que el samaritano "fue movido a
misericordia". Esto da a entender que los
dos caminantes anteriores no la tuvieron.
El samaritano era miembro
de un grupo minoritario. Pero él no permitió
que ni su raza, ni sus diferencias sociales,
ni los prejuicios religiosos le impidieran
ayudar al infortunado. No le hizo ni una
pregunta ni le presentó excusas. Ni siquiera
se preguntó si el herido merecía ser
ayudado. Se sintió conmovido por la
condición en que este se encontraba. Lleno
de amor y compasión, no vio más que la
necesidad y la oportunidad de ayudar.
B. Cuidar de ellos con amor
Pregunta: ¿Cómo
podemos calificar la acción del samaritano
al ayudar al menesteroso?
1. Fue una acción
inmediata. No lo pensó dos veces. Procedió a
la acción en el mismo momento.
2. Fue práctico. Antes de
vendar las heridas del pobre hombre, el
samaritano procedió a lavarlas con una
mezcla de aceite y vino. Notemos que si
Jesús hubiera estado en contra del uso de
medicinas habría aprovechado este incidente
para referirse a ello. Pero en lugar de
criticar este hecho lo alabo.
3. No fue egoísta. Al
hacerse cargo del herido y ponerlo sobre su
cabalgadura, este hombre atrasó su viaje. Es
probable que haya perdido algún negocio por
demorarse. Además se expuso a ser otra
víctima de los ladrones, si éstos todavía
hubieran estado escondidos por allí.
4. Realizó una labor
cuidadosa y duradera. Llevó al hombre a un
lugar donde pudiera ser curado y él mismo
cuidó de él. Al salir del mesón el siguiente
día, dejó más dinero para que siguieran
cuidando al desconocido. Este samaritano no
dejó nada por hacer.
Enseñanza práctica
Pregunta: ¿Qué significa tener
misericordia de alguien?
La misericordia o
compasión es un sentimiento que demanda las
dos cosas siguientes:
1. Debemos estar
conscientes de la necesidad de la otra
persona. Eso significa derribar nuestras
barreras de indiferencia y ser más
observadores y cuidadosos con lo que pasa a
nuestro derredor. El Espíritu Santo puede
hacernos sentir las necesidades de otros.
2. Debemos actuar de
inmediato para aliviar las necesidades de
nuestro prójimo. No basta estar conscientes
de los sufrimientos ajenos. El sacerdote y
el levita se enteraron de la condición de
este hombre pero no quisieron hacer nada por
él.
Porciones de E.
dominical -Editorial Vida.
AYUDANOS
COMO PUEDO AYUDAR A QUE MAS PERSONAS SEAN
TOCADAS POR EL PODER DE DIOS?
HAY VARIAS FORMAS EN QUE
PUEDES AYUDARNOS A QUE ESTE MOVIMIENTO
CREZCA Y ASI MAS PERSONAS PUEDAN SER TOCADAS
POR EL SEÑOR DIOS:
La principal es que nos
ayudes con tus oraciones ya que através de
ellas se manifiesta el Poder de Dios, ora de
la siguiente forma para ayudarnos:
Amado Dios creador del cielo y de
la tierra
Aquí estoy delante de ti,
primeramente para darte gracias
Por tu Inmenso Amor y tu
Misericordia
Perdona todos mis pecados
Purifica mi alma y mi
mente a través de la sangre de tu Hijo Amado
Jesús
Que murió en la cruz para
perdón de todos nuestros pecados
Y para sanarnos de todas
las enfermedades
Entra en mi corazón y
saname, te abro la puerta de mi vida
Y también te pido que
entres al corazón y sanes el cuerpo
de cada alma que beba de
esta agua que has bendecido
a través de tu
siervo Rodolfo Romero Tello y restaures sus
corazones
Todo te lo pido en el
nombre de tu Hijo Amado Jesucristo
Amen.
La segunda
forma en que puedes ayudarnos es hablandole
a otras personas de ésta página para que el
Señor Dios las alcanze, haz memoria, tienes
muchos familiares, alguno de ellos podria
estar sufriendo debido a alguna enfermedad,
si sabes que esa persona no tiene internet
imprime estas páginas y muestraselas, no
tiene nada que perder y si mucho que ganar.
La tercer forma en que podrías ayudarnos es
enviando tus donativos atraves del siguiente
link:
DONAR - ENVIAR AYUDA
ENFERMEDADES QUE ATRIBULAN A LA HUMANIDAD Y
NUESTRA RESPONSABILIDAD!
Através de esta sección no pretendo
escandalizar a las personas que visitan mi
sitio sino que tomen conciencia de las
enfermedades que estan afligiendo
diariamiente a millones de personas
alrededor de todo el mundo, asi como
llevarles esperanza a aquellos que ya las
están padeciendo e informarles que no todo
esta esta perdido que en este momento hay
cientos de miles de personas orando los
cuales estamos orando por su recuperación
através del Agua de el Manantial de Dios. Y
todos aquellos que esten solamente
curioseando por mi página les pido que no
nos quedemos con los brazos cruzados y que
se unan conmigo para Orar por los enfermos,
para que asi cumplamos con el mandato que
nos dejó Cristo el Señor.
Habiendo reunido a sus doce discípulos,
les dio poder y autoridad sobre todos los
demonios, y para sanar enfermedades. 2 Y los
envió a predicar el reino de Dios, y a sanar
a los enfermos.
Lucas 9: 1-2
En aquel
tiempo Jesus dió este mandato a sus
discípulos pero ahora es obligación de la
Iglesia y los creyentes en Cristo el llevar
el predicar el evangelio de Dios y orar por
los enfermos para que el Señor Dios sea
glorificado en todo.
LA OBESIDAD: UNA AMENAZA PARA LA HUMANIDAD
|
La
obesidad se ha incrementado en
el ámbito mundial y constituye
un problema de salud grave aún
en las mismas naciones donde
existen problemas de
desnutrición, reconoció la
Organización Mundial de Salud
(OMS).
En su "Informe Mundial", la OMS
afirmó que 1.200 millones de
personas en todo el mundo tienen
problemas de sobrepeso y
obesidad, que es aproximadamente
el mismo número de personas que
sufren de desnutrición.
Los estudios epidemiológicos
muestran que el 55% de la
población adulta, presenta
sobrepeso y el 22% es obesa.
En las últimas 2 décadas, la
obesidad tuvo un incremento de
más del 30% en México
ligeramente mayor que en los
Estados Unidos de Norteamérica.
En la Encuesta Nacional de Salud
de México de 1999, 52.5% de las
mujeres fueron clasificadas con
OBESIDAD (21.7%) o sobrepeso
(30.8%), mientras que en 1988,
35.1% de las mujeres fueron
clasificadas con OBESIDAD
(18.7%) o sobrepeso (16.4%).
La explicación que aportan a
este hecho es que muchas
personas en países en vías de
desarrollo deben abandonar sus
ranchos y sus tareas agrícolas
debido a la pobreza que padecen
y tienen que salir en busca de
empleos a las ciudades. Esto
implica un gran cambio en su
estilo de vida y una dosis mucho
menor de actividad física, ya
que emprenden actividades más
sedentarias y no tienen que
recorrer largas distancias para
conseguir comida y agua y esto
como consecuencia propicia el
aumento de peso.
A esto le aunamos que los
habitantes de las ciudades
consumen menos frutas y
vegetales, y comen cada día más
comida rápida a base de grasas y
carbohidratos.
Lo mas preocupante es que este
proceso ha empezado a afectar a
los niños, de manera alarmante y
del 20 al 30 por ciento de los
niños en edad escolar tienen
sobrepeso y obesidad.
Lo más preocupante de la
situación es que en estos
momentos en el mundo aun no se
cuenta con una estrategia
generalizada para el control de
la obesidad y que ni la
comunidad médica, ni los
gobiernos, han tenido éxito en
la lucha contra la obesidad.
Y si no actuamos con rapidez
esta epidemia será incontrolable
y debido a las enfermedades
secundarias a la obesidad, la
expectativa de vida será menor y
además la calidad de vida estará
muy deteriorada.
En México, la OBESIDAD
contribuye a un número cercano a
200.000 muertes por año.
Fuente:http://www.obesidad.net |
Complicaciones de la Obesidad
|
Tratar
al obeso es prevenir una amplia
gama de enfermedades asociadas
al problema del sobrepeso.
El exceso de peso en sus
distintos grados afecta cada vez
a más personas. Separar el
aspecto médico del social y
estético, es un verdadero
desafío porque la medicina hasta
ahora no había tomado en cuenta
la obesidad como una enfermedad
crónica. La tendencia era
generalmente diferenciar a la
gente por sus características
físicas: la primera
recomendación que se le hacía al
gordo cuando consultaba por
alguna afección vinculada con el
exceso de peso era "vuelva
cuando adelgace". La
consecuencia es que muchos
obesos se mantienen alejados del
médico y frecuentemente empeoran
sus problemas que requieren un
tratamiento específico.
El obeso tiene complicaciones de
salud especiales cuyo
tratamiento no siempre se encara
de la manera adecuada en los
sistemas de salud pública y
privada.
Las enfermedades crónicas
asociadas pueden llegar a ser
discapacitantes, por lo que el
costo humano y económico del
problema puede ser elevado si no
se toman medidas para su
tratamiento. Entre los problemas
de salud que habitualmente
afectan a los obesos cabe
mencionar:
Problemas cardiovasculares
Entre 57 a 70% de las
enfermedades cardíacas están
asociadas con la obesidad.
Las mujeres que aumentan un
promedio de 20 kilos durante su
juventud triplican las
probabilidades de muerte por
problemas cardíacos, comparadas
con mujeres que mantuvieron un
peso estable.
Un aumento del 10% del peso
corporal está asociado con un
aumento del 12% del nivel de
colesterol, factor que a su vez
aumenta el nivel de riesgo
cardíaco.
Hipertensión
Un 30% de todos los casos de
hipertensión se relacionan con
la obesidad. En hombres de menos
de 45 años el porcentaje alcanza
casi el 60%. Las personas
sedentarias aumentan entre un 35
a un 52% su riesgo de
hipertensión. Una disminución
del 15% del peso reduce en un
10% la presión sanguínea
sistólica.
Várices
Se observan en pacientes con
obesidad importante y estilo de
vida sedentario. El ejercicio
puede prevenir su aparición.
Problemas endocrinológicos:
Diabetes: los casos de
diabetes tipo 2 --no
insulino-dependiente--, antes
denominada "del adulto", han
aumentado en forma alarmante,
considerada una epidemia. Está
estrechamente vinculada con la
obesidad y el sedentarismo.
Estudios recientes indicaron que
el 13,5% de los pacientes obesos
son diabéticos, comparados con
el 3,5% de personas con peso
normal que padecen la
enfermedad.
Edema: Los pacientes con
sobrepeso muy importante
(hiperobesos) desarrollan edemas
y retención de fluidos,
asociados con mayor
susceptibilidad al glaucoma y la
hipertensión.
Cáncer
La mortalidad por ciertos tipos
de cáncer aumenta en pacientes
con sobrepeso.
Un estudio mostró que los
hombres obesos tenían una mayor
incidencia de cáncer colorectal
y de próstata. Las cifras
promedio en mujeres obesas
indican mayores porcentajes de
cáncer endometrial, de cuello de
útero, ovárico, de mamas y de
vesícula.
En mujeres post-menopáusicas un
11% de los casos de cáncer de
mama era atribuible a la
obesidad.
Problemas articulares,
esqueléticos y musculares
Artritis: su prevalencia crece
a medida que el peso aumenta y
puede llegar a ser
discapacitante. Los obesos
sextuplican las posibilidades de
artrosis de rodilla, comparados
con individuos de peso promedio.
Aumenta el riesgo de gota,
enfermedad metabólica que se
caracteriza por depósitos de
ácido úrico. Afecta
especialmente a las
articulaciones provocando dolor
e inflamación. Se da
principalmente en pies en los
hombres de más de 30 años.
Lumbalgias y/o dolor de
espalda. Generalmente se indica
sólo "bajar de peso". Es
importante combinar el
tratamiento para adelgazar con
terapia física, ejercicios de
yoga, tratamiento kinesiológico
y, en algunos casos, cuando el
sobrepeso es muy importante,
ortopedia especial para proveer
de apoyo al abdomen.
Dolor de hombros y parte
superior de la columna, las
mujeres con obesidad importante
a menudo tienen problemas
ocasionados por el gran peso de
los senos. El tratamiento es
comparable con el de los
problemas de lumbalgia. En
algunos casos contribuyen a dar
alivio los sostenes especiales.
Las lesiones y caídas son más
serios entre los hiperobesos,
debido principalmente a la
pérdida de una adecuada
movilidad. El tratamiento debe
incluir educación en la
prevención de accidentes, mayor
atención al calzado que se usa,
precauciones en el uso de
escaleras, uso de las barandas
para apoyo.
Problemas del aparato
reproductivo
La diabetes gestacional es uno
de los problemas, aunque esto no
significa que todas las
embarazadas que padecen de
obesidad entran en la misma
categoría de riesgo.
Durante el embarazo y el parto
las afecciones más comunes en
las mujeres obesas son la
pre-eclamsia y eclamsia (presión
arterial elevada que puede
aparecer con el embarazo o ser
pre-existente, con niveles
elevados de proteínas en orina,
aumento de peso excesivo con
consecuencias como parto
prematuro, problemas renales,
mayor riesgo de mortalidad).
Problemas menstruales: En
casos de gran sobrepeso los
ciclos menstruales irregulares,
o su falta, pueden ser causados
por niveles excesivos de
estrógeno debido a la
interacción entre las células
grasas y la producción de estas
hormonas.
En niñas obesas la menarca
puede presentarse
excepcionalmente temprano (puede
llegar a darse a los 10 años),
en este caso se necesita visitar
al médico.
Incontinencia: un problema
común en hiperobesos debido al
aumento de la presión sobre la
vejiga y la uretra causados por
un abdomen excesivo.
Enfermedades respiratorias
Apnea del sueño, afección muy
común entre hiperobesos.
Disminuye la vitalidad, la
capacidad de concentración y la
memoria; aumenta el riesgo de
hipertensión y ataque cardíaco.
Síndrome de Pickwick, asma,
hipoventilación, son problemas
respiratorios en los que se
indica bajar de peso. El yoga y
algunos ejercicios respiratorios
pueden ser de ayuda y adaptarse
para pacientes de cualquier
tamaño y grado de movilidad.
Problemas digestivos
Hernia hiatal, reflujo
esofágico o gástrico, causado
por la presión de un abdomen
importante.
Enfermedad de vesícula,
alrededor de un 70% de los
cálculos vesiculares se
atribuyen a la obesidad. Un
aumento de 10 kilos triplicaría
el riesgo en las mujeres.
Problemas cutáneos
Infecciones y micosis en los
pliegues de la piel y "rollos",
detrás de las rodillas, o de las
orejas. En la diabetes hay
tendencia a las micosis.
Eczemas, urticarias y
dermatitis no específicas son
problemas de los pacientes
obesos que no pueden ver parte
de su cuerpo o inclinarse. Es
esencial educar respecto de una
higiene cuidadosa de las áreas
difíciles de alcanzar. En
algunos casos se recomienda el
uso de artefactos adecuados.
Problemas de pies
Su cuidado es a veces difícil en
los hiperobesos. Es importante
un control regular del podólogo,
especialmente en diabéticos.
Talones agrietados. Suele darse
en hiperobesos debido a la
presión del peso sobre el pie.
Pueden convertirse en focos
infecciosos.
Desórdenes de la
alimentación
Atracones, bulimia, y anorexia
nerviosa. Se han convertido en
una epidemia entre las mujeres
de Occidente. En todos los casos
la educación nutricional es
esencial.
Fuente: www.dietascormillot.com
|
La Obesidad
|
La
Obesidad es uno de los problemas
de salud más frecuentes y que
más preocupan a las mujeres de
hoy en día. Su importancia para
la mujer radica en dos
vertientes, por
Definición:
Exceso de grasa corporal que
presenta un individuo.
Los factores genéticos,
hormonales y metabólicos tienen
un papel importante en el
desarrollo de la obesidad;
aunque la principal alteración
es un desequilibrio entre la
ingesta de comida y el gasto
energético, que produce un
aumento de depósito de grasa en
el cuerpo. Dos terceras partes
de los individuos obesos tienen
un progenitor obeso. Si ambos
padres son obesos, el
descendiente tiene hasta un 90%
de posibilidades de serlo. Los
aspectos culturales y
socioeconómicos son también
importantes.
un lado estético, muy
influenciado por la publicidad
engañosa y con las consecuencias
psicológicas que esto produce y
por otro lado en cuanto a la
Salud se produce un aumento de
la mortalidad y la esperanza de
vida de la mujer se reduce.
Sea cual fuere el factor
que cause la obesidad, la base
es el Principio
del Equilibrio Energético: si un
individuo consume más energía de
la que gasta se produce una
ganancia de peso, y si gasta más
que energía que la que consume
el resultado es una pérdida de
peso.
La Obesidad es uno de
los problemas de salud más
frecuentes y que más preocupan a
las mujeres de hoy en día. Su
importancia para la mujer radica
en dos vertientes, por
Definición:
Exceso de grasa corporal que
presenta un individuo.
Los factores genéticos,
hormonales y metabólicos tienen
un papel importante en el
desarrollo de la obesidad;
aunque la principal alteración
es un desequilibrio entre la
ingesta de comida y el gasto
energético, que produce un
aumento de depósito de grasa en
el cuerpo. Dos terceras partes
de los individuos obesos tienen
un progenitor obeso. Si ambos
padres son obesos, el
descendiente tiene hasta un 90%
de posibilidades de serlo. Los
aspectos culturales y
socioeconómicos son también
importantes.
un lado estético, muy
influenciado por la publicidad
engañosa y con las consecuencias
psicológicas que esto produce y
por otro lado en cuanto a la
Salud se produce un aumento de
la mortalidad y la esperanza de
vida de la mujer se reduce.
Sea cual fuere el factor
que cause la obesidad, la base
es el Principio
del Equilibrio Energético: si un
individuo consume más energía de
la que gasta se produce una
ganancia de peso, y si gasta más
que energía que la que consume
el resultado es una pérdida de
peso.
Los trastornos más
importantes y que más comúnmente
acompañan a la obesidad son:
Hipertensión Arterial
Diabetes
Colesterol elevado
Síndrome varicoso
Artrosis
Consecuencias
Psicosociales: ya que existe una
discriminación social hacia los
obesos por parte de la población
general, más clara en el caso de
las mujeres
Tratamiento:
La obesidad es un factor
de riesgo modificable, por ello
es fundamental realizar un
planteamiento médico riguroso
para llevar al enfermo a un peso
razonable. El tratamiento de la
obesidad, como enfermedad
crónica que es, requiere de un
abordaje multidiciplinario que
abarque:
-
Tratamiento Dietético
Hipocalorico:
como
piedra angular, con la
realización de una dieta
personal e intransferible
que se adapte a las
características individuales
de cada enfermo.
-
Ejercicio
Fisico:
|
El ejercicio físico
es un pilar básico
para el tratamiento
de la Obesidad.
Cualquier aumento de
la actividad física
con respecto a la
previa es
beneficiosa.
Se recomienda hacer
ejercicios de 3 a 5
días por semana.
La duración debe de
estar comprendida
entre 20 y 60
minutos y de forma
continuada.
Se debe comenzar y
acabar la sesión con
un calentamiento y
estiramientos de 5 a
10 minutos.
Conseguimos reducir
la frecuencia de
aparición de
calambres y
desgarros, y
facilitamos el
trabajo de los
músculos
respiratorios.
Debemos de combatir
ideas como que
cuanto más se sude
más beneficioso es
un ejercicio, como
en el squash o la
utilización de
plásticos alrededor
de los miembros; o
que el ejercicio sin
dolor no es útil.
La presencia de
calambres,
rigideces,
"agujetas" y
cansancio 1 hora
después del
ejercicio físico
indica que fue
demasiado intenso.
Debe tomarse agua
antes, durante y
después de la
practica deportiva.
No se debe de
esperar a tener sed
para reponer los
liquidos.
Información mas
detallada y programa
alimenticio |
|
¿Alguna vez le han dicho que ya no hay nada
más que hacer con usted? Jesús dice que por
Sus llagas hemos sido curados (1 Pedro
2:24).
Jesús dice, "El Espíritu
del Señor está sobre mí, por cuanto me ha
ungido para dar buenas nuevas a los pobres;
me ha enviado a sanar a los quebrantados de
corazón; a pregonar libertad a los cautivos,
y vista a los ciegos; a poner en libertad a
los oprimidos; a predicar el año agradable
del Señor" (Lucas 4:18-19).
Cuando Él fue azotado y
colgado en la cruz, Él pagó nuestro pena de
pecado. Dios está activo sanando a las
personas alrededor del mundo. Prontamente,
en esta página, usted prodrá tener acceso a
testimonios de las personas que Dios ha
sanado.
1.
Las enfermedades pueden ser el resultado
de la deterioración de nuestros cuerpos
o de mala salud. Es recomendable que
realice una revisión médica ejecutada
por un buen doctor. Una dieta apropiada,
descanso adecuado y bastante ejercicio
algunas veces ayuda a mejorar la salud.
2.
Las enfermedades pueden ser traídas a
nosotros por
Satanás. Su enemigo, el diablo anda
como león rugiente
buscando a quien devorar (Juan 10:10).
3.
Dios puede permitir que las enfermedades
nos toquen para poder probar nuestra fe
(véase el libro de Job en la Biblia), o
para completar Su perfecta obra en
nuestras vidas.
Es importante que
examinemos nuestras vidas para ver si
tenemos algún pecado que no haya sido
confesado antes
de orar por sanidad.
"Está alguno entre
vosotros afligido? Haga oración. ¿Está
alguno alegre? Cante alabanzas. ¿Está alguno
enfermo entre vosotros? Llame a los ancianos
de la iglesia y oren por él, ungiéndole con
aceite en el nombre del Señor. Y la oración
de fe salvará al enfermo, y el Señor lo
levantará; y si hubiere cometido pecados, le
serán perdonados. Confesaos vuestras ofensas
unos a otros, y orad unos por otros, para
que seáis sanados. La oración eficaz del
justo puede mucho" (Santiago 5:13-16).
Investigue los pasajes bíblicos relacionados
a las enfermedades y las sanidades.
TESTIMONIOS IMPACTANTES PERO REALES DE
PERSONAS QUE HAN SIDO SANADAS POR DIOS EN LA
ACTUALIDAD
¿Qué dice la Biblia
acerca de la
sanidad? ¿Hay
sanidad en la
expiación de Cristo?
Pregunta:
"¿Qué dice la Biblia
acerca de la
sanidad? ¿Hay
sanidad en la
expiación de
Cristo?"
Respuesta:
Isaías 53:5, que es
citado nuevamente en
1 Pedro 2:24, es el
verso clave sobre la
sanidad que con
frecuencia es mal
entendido y mal
aplicado. “Mas Él
herido fue por
nuestras rebeliones,
molido por nuestros
pecados; el castigo
de nuestra paz fue
sobre ÉL, y por su
llaga fuimos
nosotros curados.”
(Isaías 53:5). La
palabra traducida
como “curados” puede
referirse tanto a la
sanidad espiritual o
física. Sin embargo,
en el contexto de
Isaías 53 y 1 Pedro
2, hace ver
claramente que se
refiere a la sanidad
espiritual. 1 Pedro
2:24 dice, “quien
llevó Él mismo
nuestros pecados en
su cuerpo sobre el
madero, para que
nosotros, estando
muertos a los
pecados, vivamos a
la justicia; y por
cuya herida fuisteis
sanados.” Claramente
este verso está
hablando sobre el
pecado y la
justicia, no sobre
enfermos y
enfermedades. Por lo
tanto, el ser
“sanados” se refiere
a ser perdonados y
salvados, no sanados
físicamente.
La Biblia no vincula
específicamente la
sanidad física con
la espiritual. Con
frecuencia la gente
es sanada
físicamente cuando
pone su fe en
Cristo—pero no
siempre es así.
Algunas veces es la
voluntad de Dios el
sanar, y otras veces
no lo es. El apóstol
Juan nos da una
perspectiva
apropiada: “Y esta
es la confianza que
tenemos en Él, que
si pedimos alguna
cosa conforme a su
voluntad, Él nos
oye. Y si sabemos
que Él nos oye en
cualquiera cosa que
pidamos, sabemos que
tenemos las
peticiones que le
hayamos hecho.” (1
Juan 5:14-15). Dios
aún realiza
milagros. Dios aún
sana a la gente. La
enfermedad, el dolor
y muerte son aún
realidades en este
mundo. A menos que
el Señor regrese en
los próximos 50 años
o algo así, casi
todos los que
vivimos hoy
moriremos, y esto le
sucederá a la
mayoría de nosotros
(incluyendo los
cristianos)
moriremos como
resultado de un
problema físico
(afecciones,
enfermedades,
heridas). No siempre
es la voluntad de
Dios el sanarnos
físicamente.
Finalmente, en el
Cielo nos espera una
absoluta salud
física. Allá ya no
habrá más dolor,
padecimientos,
enfermedades,
sufrimientos o
muerte (Apocalipsis
capítulo 21). Todos
necesitamos estar
menos preocupados
por nuestra
condición física en
este mundo y estarlo
un poquito más con
nuestra condición
espiritual (Romanos
12:1-2). Entonces,
podremos enfocar
nuestros corazones
en el cielo donde ya
no tenderemos que
batallar mas con
problemas físicos,
Apocalipsis 21:4,
“Enjugará Dios toda
lágrima de los ojos
de ellos; y ya no
habrá muerte, ni
habrá más llanto, ni
clamor, ni dolor;
porque las primeras
cosas pasaron.”
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