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Conozcamos a la Iglesia Católica y su Doctrina
¿Pueden los vivos ayudar a los muertos cuando oran por ellos? De acuerdo a
la doctrina católica, sí pueden:
"La comunión con los difuntos. La Iglesia peregrina, perfectamente
consciente de esta comunión de todo el Cuerpo místico de
Jesucristo, desde los primeros tiempos del cristianismo honró con
gran piedad el recuerdo de los difuntos y también ofreció
por ellos oraciones; 'pues es una idea santa y provechosa orar por los
difuntos para que se vean libres de sus pecados' (2 M 12,45). Nuestra
oración por ellos no sólo puede ayudarles, sino también
hacer eficaz su intercesión en nuestro favor" (p. 278, #958).
En esta declaración hay tres afirmaciones que contradicen a la Biblia.
Examinémoslas:
- "Es una idea santa y provechosa orar por los difuntos".
Según la Palabra de Dios, no es santo ni provechoso orar por los difuntos.
A los cristianos se les instruye que oren por los vivos, pero no hay ni un solo
ejemplo de cristianos verdaderos que hayan orado por los muertos. Esta es otra
tradición de hombres.
- La oración por los muertos puede ayudar a liberarlos de sus pecados.
Esta es una tradición basada en otra tradición. Las Escrituras
nunca indican que esta afirmación sea verdadera. Como vimos antes,
la persona debe ser librada de sus pecados antes de morir.
- Nuestras oraciones por los muertos hacen eficaz su intercesión por
nosotros.
Tal como se construye con bloques de juguete, el catolicismo continúa
añadiendo una tradición sobre otra, sin tener
ningún fundamento bíblico. Aquí llegamos
a un punto álgido, en el cual nuestras oraciones
supuestamente son capaces de:
"... hacer eficaz su intercesión en nuestro favor".
La pregunta obvia es: ¿Por qué necesitamos que otros intercedan por
nosotros? ¿Acaso no es suficien-te tener a Dios el Hijo intercediendo
por nosotros? ¿Necesita el Creador del universo que hombres y mujeres
mortales lo ayuden a persuadir al Padre en nuestro favor?
Qué actitud tan degradante hacia Jesucristo. La posición
católica insulta al Señor al presentarlo como un
simple observador, débil, incapaz, que necesita la ayuda de
cualquier individuo que pueda conseguir para persuadir al Padre.
Este no es el cuadro de Jesús que se presenta en la Biblia.
Acerca de sí mismo, Jesús declaró:
"Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra". Mateo 28:18
Veamos otro retrato bíblico de Jesucristo:
"La cual (Dios) operó en Cristo, resucitándole de los muertos
y sentándole a su diestra en los lugares celestiales, sobre todo
principado y autoridad y poder y señorío, y sobre todo
nombre que se nombra, no sólo en este siglo, sino también
en el venidero; y sometió todas las cosas bajo sus pies, y lo
dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia".
Efesios 1:20-22
Qué diferente es esta declaración al cuadro católico
de Jesús, el cual reduce al Señor a una criatura espiritual
débil, desprovista de poder y autoridad. Estimado amigo
católico, ¡Jesucristo no necesita la ayuda de nadie! El es
capaz de realizar la obra:
"Por lo cual (Cristo) puede también salvar perpetuamente a los que
por él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos".
Hebreos 7:25
Antes de orar por otro ser amado que ha fallecido, por favor, comprenda
que estos son sólo reglamentos de hombres. Dios nunca le pidió
que orara por los muertos, ni prometió que traería algún
beneficio.
Siendo un joven católico, siempre supuse que estas reglas de
alguna manera provenían de Dios. ¡Pero no es así! Lea la
Biblia y compruébelo usted mismo. El Catecismo enseña
tradiciones de hombres, no mandamientos de Dios.
El mismo patrón
De seguro habrá notado que Jesús otra vez ha sido
seriamente rebajado. Siendo el Unico Intercesor a la diestra del
Padre, Jesús es arrojado entre la multitud de seres humanos
fallecidos, y es relegado para ser uno entre muchos intercesores.
¿Por qué la Iglesia Católica continúa
haciéndole esto al Señor Jesucristo?
Conclusión
Nuevamente tiene que enfrentar importantes decisiones:
- ¿Continuará usted orando por los muertos, aun sabiendo que es
tradición de hombres y no manda-miento de Dios?
- ¿Se aferrará usted a una doctrina que rebaja al Señor
Jesucristo para que la tradición de la iglesia sea exaltada?
- ¿Rechazará usted la Palabra de Dios, a sabiendas, para seguir
tradiciones de hombres?
Usted deberá tomar estas decisiones. Mientras medita en estos
aspectos, recuerde las palabras de Jesús:
"Pues en vano me honran, enseñando como doctrinas,
mandamientos de hombres". Mateo 15:9

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