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A través de cada capítulo de este libro hemos visto el mismo tema.
Es la principal diferencia entre el catolicismo y el verdadero cristianismo:
- El catolicismo esclaviza a las personas.
- Cristo las libera.
Usted se habrá dado cuenta de que todas las doctrinas del catolicismo
hacen que las personas estén sujetas a la Iglesia Católica. Para
ser salvo, necesita a la iglesia. Para que sus pecados sean perdonados,
necesita a la iglesia. ¡Necesita a la iglesia para todo!
De acuerdo al plan, las personas están ligadas a la Iglesia
Católica desde poco después del nacimiento, cuando son
bautizadas, hasta el momento de su muerte, cuando reciben la Unción
de los enfermos.
Pero la Biblia dice que Jesucristo murió para liberarlo de esa esclavitud:
"Porque también la creación misma será libertada de la
esclavitud de corrupción, a la libertad gloriosa de los hijos de Dios".
Romanos 8:21
Pablo predicó:
"Pues no habéis recibido el espíritu de esclavitud para estar otra
vez en temor, sino que habéis recibido el espíritu de
adopción, por el cual clamamos: ¡Abba Padre!" Romanos 8:15
Cristo libera a las personas. La religión las esclaviza:
"... los falsos hermanos introducidos a escondidas, que entraban para espiar
nuestra libertad que tenemos en Cristo Jesús, para reducirnos
a esclavitud". Gálatas 2:4
¡Que no le engañen! La religión promete libertad, pero siempre
esclaviza:
"Les prometen libertad, y son ellos mismos esclavos de corrupción.
Porque el que es vencido por alguno es hecho esclavo del que lo
venció". 2 Pedro 2:19
La Palabra de Dios anima a los verdaderos cris-tianos para que permanezcan
firmes en la libertad que sólo Cristo provee:
"Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no
estéis otra vez sujetos al yugo de esclavitud". Gálatas 5:1
El apóstol Pablo conocía esta libertad, y advirtió a los
cristianos que no hicieran mal uso de ella:
"Porque vosotros, hermanos, a libertad fuisteis llamados; solamente que no
uséis la libertad como ocasión para la carne,
sino servíos por amor los unos a los otros". Gálatas 5:13
Dios no desea que usted sufra en esclavitud a una religión. El quiere que
goce de verdadera libertad:
"Porque el Señor es el Espíritu; y donde está el
Espíritu del Señor, allí hay libertad".
2 Corintios 3:17
"Y andaré en libertad, porque busqué tus mandamientos".
Salmos 119:45
Libre
Como ex católico romano, sé lo que significa esa esclavitud. Durante
mi juventud me enseñaron las reglas y regulaciones católicas,
y vivía en constante temor de lo que podría sucederme
si las desobedecía.
Cuando pedí a Cristo que entrara en mi corazón, uno de los
gozos más grandes que experimenté fue la libertad que
encontré en El. Las cadenas de esclavitud fueron rotas. El poder
que tenían sobre mí desapareció y fui libre.
¿Cuál escogerá usted?
Usted puede salir de la esclavitud de la Iglesia Católica y experimentar
esta misma libertad. Jesucristo hizo todo lo necesario para que usted fuese
libre:
"Y librar a todos los que por el temor de la muerte estaban durante toda la
vida sujetos a servidumbre". Hebreos 2:15
Pablo nuevamente habla del mismo tema:
"Así también nosotros, cuando éramos niños,
estábamos en esclavitud bajo los rudimentos del mundo. Pero cuando
vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo... para que
redimiese a los que estaban bajo la ley, a fin de que recibiésemos la
adopción de hijos". Gálatas 4:3-5
¿Amor u odio?
Pablo continúa con esta afirmación:
"¿Me he hecho, pues, vuestro enemigo, por deciros la verdad?"
Gálatas 4:16
Para terminar, le hago la misma pregunta: ¿Soy su enemigo por haberle dicho
la verdad? Alguien dirá que soy enemigo de los católicos;
créame, ¡no lo soy!
Por el contrario, he presentado aquí el único mensaje que puede
librar a los católicos (y a todas las personas) del lago de fuego
eterno. Eso no es odio, sino amor.
Deseo que todos los católicos reciban el regalo de la vida eterna.
Deseo que usted sea libre de una religión que esclaviza. Eso no es
odio, sino amor.
Deseo que usted experimente el gozo y la paz que sólo Jesús puede dar.
Eso no es ser enemigo, sino amigo.
El verdadero enemigo
Sin embargo, usted tiene un enemigo. Su nombre es Satanás. El le odia
y desea que vaya al infierno eternamente:
"Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como
león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar".
1 Pedro 5:8
El diablo sabe que para devorarlo, tiene que hacer lo posible para que usted
desobedezca la Palabra de Dios.
Su plan es como sigue:
Primero, él crea una religión con todos los elementos necesarios
para que parezca auténtica.
Luego, formula doctrinas contrarias a la Biblia que los miembros deben seguir.
La gente está tan ocupada obedeciendo estas reglas, que nunca
encuentra a Cristo.
Otra característica de las religiones de Satanás es que
desacreditan a Jesucristo. El diablo odia a Cristo porque sabe que El es
el único camino al cielo (Juan 14:6). Por tanto, Satanás
hará todo lo posible para que las personas no miren a Cristo.
Desafortunadamente, este plan ha tenido resultado durante siglos. No subestime a
Satanás. El es el maestro del engaño
(véase Apocalipsis 12:9).
No permita que el diablo continúe engañándolo. El es su
enemigo y está usando una religión para mantenerlo lejos de
Jesucristo. No permita que lo siga haciendo.
Vaya a Jesucristo hoy. El está esperando para liberarlo. Que Dios le
bendiga al experimentar la verdadera salvación en Jesucristo:
"Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no te apoyes en tu
propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, y él
enderezará tus veredas". Proverbios 3:5-6
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