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¿Alguna vez le han dicho que ya no hay nada más que hacer
con usted? Jesús dice que por Sus llagas hemos sido curados (1
Pedro 2:24).
Jesús dice, "El Espíritu del Señor está
sobre mí, por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los
pobres; me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; a
pregonar libertad a los cautivos, y vista a los ciegos; a poner en libertad
a los oprimidos; a predicar el año agradable del Señor"
(Lucas 4:18-19).
Cuando Él fue azotado y colgado en la cruz, Él pagó
nuestro pena de pecado. Dios está activo sanando a las personas alrededor del mundo. Prontamente, en esta página, usted
prodrá tener acceso a testimonios de las personas que Dios ha sanado.
1. Las enfermedades pueden ser el
resultado de la deterioración
de nuestros cuerpos o de mala salud. Es recomendable que realice una
revisión médica ejecutada por un buen doctor. Una
dieta apropiada, descanso adecuado y bastante ejercicio algunas
veces ayuda
a mejorar la salud.
2. Las enfermedades pueden ser traídas
a nosotros por Satanás.
Su enemigo, el diablo anda como león rugiente
buscando a quien devorar (Juan 10:10).
3. Dios puede permitir que las enfermedades
nos toquen para poder probar nuestra fe (véase el libro de Job
en la Biblia), o para completar Su perfecta obra en nuestras vidas.
Es importante que examinemos nuestras vidas para ver si tenemos algún
pecado que no haya sido confesado antes
de orar por sanidad.
"Está alguno entre vosotros afligido? Haga oración.
¿Está alguno alegre? Cante alabanzas. ¿Está
alguno enfermo entre vosotros? Llame a los ancianos de la iglesia y oren
por él, ungiéndole con aceite en el nombre del Señor.
Y la oración de fe salvará al enfermo, y el Señor
lo levantará; y si hubiere cometido pecados, le serán perdonados.
Confesaos vuestras ofensas unos a otros, y orad unos por otros, para que
seáis sanados. La oración eficaz del justo puede mucho"
(Santiago 5:13-16).
Investigue los pasajes bíblicos
relacionados a las enfermedades y las sanidades.
TESTIMONIOS IMPACTANTES PERO REALES DE PERSONAS QUE HAN SIDO SANADAS POR DIOS EN LA ACTUALIDAD
¿Qué dice la Biblia
acerca de la
sanidad? ¿Hay
sanidad en la
expiación de Cristo?
Pregunta:
"¿Qué dice la Biblia
acerca de la
sanidad? ¿Hay
sanidad en la
expiación de
Cristo?"
Respuesta:
Isaías 53:5, que es
citado nuevamente en
1 Pedro 2:24, es el
verso clave sobre la
sanidad que con
frecuencia es mal
entendido y mal
aplicado. “Mas Él
herido fue por
nuestras rebeliones,
molido por nuestros
pecados; el castigo
de nuestra paz fue
sobre ÉL, y por su
llaga fuimos
nosotros curados.”
(Isaías 53:5). La
palabra traducida
como “curados” puede
referirse tanto a la
sanidad espiritual o
física. Sin embargo,
en el contexto de
Isaías 53 y 1 Pedro
2, hace ver
claramente que se
refiere a la sanidad
espiritual. 1 Pedro
2:24 dice, “quien
llevó Él mismo
nuestros pecados en
su cuerpo sobre el
madero, para que
nosotros, estando
muertos a los
pecados, vivamos a
la justicia; y por
cuya herida fuisteis
sanados.” Claramente
este verso está
hablando sobre el
pecado y la
justicia, no sobre
enfermos y
enfermedades. Por lo
tanto, el ser
“sanados” se refiere
a ser perdonados y
salvados, no sanados
físicamente.
La Biblia no vincula
específicamente la
sanidad física con
la espiritual. Con
frecuencia la gente
es sanada
físicamente cuando
pone su fe en
Cristo—pero no
siempre es así.
Algunas veces es la
voluntad de Dios el
sanar, y otras veces
no lo es. El apóstol
Juan nos da una
perspectiva
apropiada: “Y esta
es la confianza que
tenemos en Él, que
si pedimos alguna
cosa conforme a su
voluntad, Él nos
oye. Y si sabemos
que Él nos oye en
cualquiera cosa que
pidamos, sabemos que
tenemos las
peticiones que le
hayamos hecho.” (1
Juan 5:14-15). Dios
aún realiza
milagros. Dios aún
sana a la gente. La
enfermedad, el dolor
y muerte son aún
realidades en este
mundo. A menos que
el Señor regrese en
los próximos 50 años
o algo así, casi
todos los que
vivimos hoy
moriremos, y esto le
sucederá a la
mayoría de nosotros
(incluyendo los
cristianos)
moriremos como
resultado de un
problema físico
(afecciones,
enfermedades,
heridas). No siempre
es la voluntad de
Dios el sanarnos
físicamente.
Finalmente, en el
Cielo nos espera una
absoluta salud
física. Allá ya no
habrá más dolor,
padecimientos,
enfermedades,
sufrimientos o
muerte (Apocalipsis
capítulo 21). Todos
necesitamos estar
menos preocupados
por nuestra
condición física en
este mundo y estarlo
un poquito más con
nuestra condición
espiritual (Romanos
12:1-2). Entonces,
podremos enfocar
nuestros corazones
en el cielo donde ya
no tenderemos que
batallar mas con
problemas físicos,
Apocalipsis 21:4,
“Enjugará Dios toda
lágrima de los ojos
de ellos; y ya no
habrá muerte, ni
habrá más llanto, ni
clamor, ni dolor;
porque las primeras
cosas pasaron.”
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