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Conozcamos a la Iglesia Católica y su Doctrina
Quién Es la AutoridadFinal ?
Antes de iniciar el estudio de las doctrinas católicas romanas, debemos
determinar quién será la autoridad final.
Aquí encontramos la primera discrepancia. La Biblia afirma que ella es
la única autoridad final, mientras que el catolicismo enseña que
hay tres autoridades. El Catecismo de la Iglesia Católica declara:
"La Tradición, la Escritura y el Magisterio de la Iglesia, según
el plan prudente de Dios, están unidos y ligados, de modo que ninguno
puede subsistir sin los otros; los tres, cada uno según su carácter,
y bajo la acción del Espíritu Santo, contribuyen eficazmente a
la salvación de las almas" (p. 34, #95).
De acuerdo a estas palabras, las Escrituras, la tradición de la
iglesia (enseñanzas transmitidas a través de las edades),
y el Magisterio (cuya tarea es dar una interpretación auténtica
de la Palabra de Dios), son iguales en importancia (véase también
p. 31, #82).
Según la doctrina católica, la tradición de la iglesia y
el magisterio son Palabra de Dios tal como las Escrituras:
"La Sagrada Escritura es la palabra de Dios, en cuanto escrita por
inspiración del Espíritu Santo. La Tradición recibe la
palabra de Dios, encomendada por Cristo y el Espíritu Santo a los
apóstoles, y la transmite íntegra a los sucesores" (p. 31, #81).
La pregunta obvia es, qué sucede cuando estas tres "autoridades finales"
no concuerdan entre sí? El Catecismo da esta respuesta:
"El oficio de interpretar auténticamente la palabra de Dios, oral o
escrita, ha sido encomendado sólo al Magisterio vivo de la Iglesia,
el cual lo ejercita en nombre de Jesucristo, es decir, a los obispos en
comunión con el sucesor de Pedro, el obispo de Roma" (p. 32, #85).
Cuando el Catecismo explica que el oficio de interpretar la palabra de Dios
fue encomendado a la "iglesia", es importante notar que se refiere de manera
exclusiva a la Iglesia Católica Romana. Ese es el caso a través
de todo el Catecismo. El término "la iglesia" siempre se refiere a la
Iglesia Católica Romana.
El Catecismo repite esta doctrina usando diferentes palabras:
"Todo lo dicho sobre la interpretación de la Escritura queda sometido
al juicio definitivo de la Iglesia, que recibió de Dios el encargo y
el oficio de conservar e interpretar la Palabra de Dios" (p. 39, #119).
Por tanto, el Catecismo concluye que la autoridad final no es la Biblia, sino
las enseñanzas actuales de la Iglesia Católica, puesto que ella es
la única capacitada para proveer una "auténtica
interpretación" de la Palabra de Dios.
Está de acuerdo la Biblia con esta enseñanza?
Si la Biblia, la tradición y las enseñanzas de la Iglesia
Católica fuesen en realidad la Palabra de Dios, la Biblia estaría
de acuerdo con esta en-señanza. Desafortunadamente para el catolicismo,
no lo está. De hecho, indica lo contrario. En la Biblia, Dios declara
que su Palabra escrita siempre fue y siempre será perfecta:
"La suma de tu palabra es verdad; y eterno es todo juicio de tu justicia".
Salmos 119:160
"Las palabras de Jehová son palabras limpias, como plata refinada en
horno de tierra, purificada siete veces. Tú, Jehová, los
guardarás; de esta generación los preservarás para
siempre". Salmos 12:6-7
La Biblia declara enérgicamente que ella es la única
autoridad final.
"Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad".
Juan 17:17
En el libro de Apocalipsis, Dios anuncia esta clara advertencia contra aquel
que intente modificar su Palabra escrita:
"Yo testifico a todo aquel que oye las palabras de la profecía de este
libro: Si alguno añadiere a estas cosas, Dios traerá
sobre él las plagas que están escritas en este libro.
Y si alguno quitare de las palabras del libro de esta profecía, Dios
quitará su parte del libro de la vida, y de la santa ciudad y de
las cosas que están escritas en este libro". Apocalipsis 22:18-19
El apóstol Pablo aconseja a los lectores de la Biblia cómo deben
reaccionar ante aquellos que enseñen doctrinas contrarias a la Palabra
escrita de Dios:
"Mas os ruego, hermanos, que os fijéis en los que causan divisiones
y tropiezos en contra de la doctrina que vosotros habéis aprendido,
y que os apartéis de ellos. Porque tales personas no sirven a nuestro
Señor Jesucristo, sino a sus propios vientres, y con suaves palabras
y lisonjas engañan los corazones de los ingenuos".
Romanos 16:17-18
Pablo previene a los verdaderos creyentes para que se alejen de cualquiera
que enseñe doctrinas contrarias a las Escrituras. También
muestra las consecuencias de creer en esas falsas enseñanzas:
"Mas si aun nosotros, o un ángel del cielo, os anunciare otro evangelio
diferente del que os hemos anunciado, sea anatema". Gálatas 1:8
Inmediatamente Pablo vuelve a decir:
"Como antes hemos dicho, también ahora lo repito: Si alguno os predica
diferente evangelio del que habéis recibido, sea anatema".
Gálatas 1:9
Por tanto, cuando la doctrina católica contradice la Palabra escrita
de Dios, aquellos que apoyan la posición contraria a las Santas
Escrituras serán "anatema", es decir, "malditos".
El escritor de Proverbios también advierte de manera severa a quien se
atreva a cambiar la Palabra escrita de Dios:
"Toda palabra de Dios es limpia; El es escudo a los que en él esperan.
No añadas a sus palabras, para que no te reprenda, y seas hallado
mentiroso". Proverbios 30:5-6
La Palabra de Dios permanece para siempre
Dios nos dice que su Palabra fue escrita una vez y permanece para siempre:
"Para siempre, oh Jehová, permanece tu palabra en los cielos".
Salmos 119:89
"Mas la palabra del Señor permanece para siempre". 1 Pedro 1:25
"La palabra del Dios nuestro permanece para siempre". Isaías 40:8
"Siendo renacidos, no de simiente corruptible, sino de incorruptible, por la
palabra de Dios que vive y permanece para siempre". 1 Pedro 1:23
La Palabra de Dios es perfecta
La Palabra de Dios no puede ser cambiada, porque es perfecta tal como
está:
"La ley de Jehová es perfecta, que convierte el alma". Salmos 19:7
El catolicismo afirma que solamente los líderes de la Iglesia
Católica pueden interpretar correctamente la Palabra escrita, pero la
Biblia discrepa con esa afirmación:
"Ninguna profecía de la Escritura es de interpretación privada,
porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino
que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu
Santo". 2 Pedro 1:20-21
De dónde quiere Dios que los hombres aprendan su doctrina: de los
sacerdotes o de la Biblia?
"Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar,
para redargüir, para corregir, para instruir en justicia".
2 Timoteo 3:16
Aquí Pablo no se refiere al Magisterio o a la tradición de la
iglesia, porque en el versículo anterior dice:
"Y que desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te
pueden hacer sabio para la salvación por la fe que es en Cristo
Jesús". 2 Timoteo 3:15
Puesto que la Iglesia Católica no existía cuando Pablo
escribió estas palabras, es imposible que él se estuviese
refiriendo a las enseñanzas del catolicismo.
Abandonó Dios su autoridad?
Tal como estos y cientos de versículos lo indican claramente, Dios nunca
dio a nadie la autoridad para añadir o para cambiar su Palabra. Esta es
perfecta y completa, tal como Dios la escribió.
Una de las primeras preguntas que usted debe responder es: Quebrantó
Dios todas estas enseñanzas bíblicas otorgando al papa y a la
Iglesia Católica el derecho de cambiar su Palabra, aunque El dijo que
nunca lo haría?
Los fariseos
Cuando Jesús estuvo en la tierra, públicamente reprendió a
los fariseos, los líderes religiosos de ese tiempo:
"Pues en vano me honran, enseñando como doctrinas mandamientos de hombres.
Porque dejando el mandamiento de Dios, os aferráis a la tradición
de los hombres". Marcos 7:7-8
Jesús expresó su indignación porque los fariseos
habían puesto la tradición de ellos por encima de la Palabra de
Dios. El sabía que la Palabra de Dios conduce a la gente a la vida eterna,
mientras que las tradiciones de los hombres conducen a la destrucción
eterna.
Aunque estos líderes religiosos obedecían todas las reglas de su
religión, veamos lo que Jesús dijo que les esperaba:
" Serpientes, generación de víboras! Cómo escaparéis
de la condenación del infierno?" Mateo 23:33
Cuando los fariseos preguntaron a Jesús por qué sus
discípulos transgredían la tradición de los ancianos,
Jesús les respondió con otra pregunta:
" Por qué también vosotros quebrantáis el mandamiento de
Dios por vuestra tradición?" Mateo 15:3
Jesús siempre dio mayor valor a las Escrituras que a la tradición:
"Entonces respondiendo Jesús, les dijo: Erráis, ignorando las
Escrituras y el poder de Dios". Mateo 22:29
La autoridad final nunca ha sido la tradición de los hombres, sino la
Palabra de Dios que no cambia:
"Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas
sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los
rudimentos del mundo, y no según Cristo". Colosenses 2:8
Los cristianos del Nuevo Testamento sabían cuál era la autoridad
final:
"Y éstos eran más nobles que los que estaban en Tesalónica,
pues recibieron la palabra con toda solicitud, escudriñando cada
día las Escrituras para ver si estas cosas eran así".
Hechos 17:11
Estas personas fueron a la autoridad final, las Escrituras, para determinar
si lo que habían oído era verdadero. Respecto a su Palabra,
Jesús dijo:
"El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y
vendremos a él, y haremos morada con él. El que no me ama, no
guarda mis palabras". Juan 14:23-24
Consideremos estas palabras del apóstol Pablo:
"Por lo cual también nosotros sin cesar damos gracias a Dios, de que
cuando recibisteis la palabra de Dios que oísteis de nosotros, la
recibisteis no como palabra de hombres, sino según es en verdad,
la palabra de Dios". 1 Tesalonicenses 2:13
Cuando Pablo predicó la Palabra de Dios a estas personas, no se
trataba de la doctrina católica, porque el catolicismo
todavía no existía.
Conclusión
Dios no cambia (Malaquías 3:6) porque El es perfecto. Su Hijo, Jesucristo,
no cambia (Hebreos 13:8) porque El es perfecto. Entonces, por qué
habría de cambiar constantemente la perfecta Palabra de Dios?
A medida que continúe leyendo este libro, usted tendrá que decidir
cuál cree que es la autoridad final: la Palabra escrita de Dios, o
las enseñanzas y tradiciones de la Iglesia Católica.
Su decisión será crítica cuando descubra que la Palabra de
Dios y las enseñanzas del catolicismo son diametralmente opuestas en
todas las doctrinas que examinaremos.
Estará usted del lado de la Palabra de Dios, o de las tradiciones de
hombres?
"El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán".
Mateo 24:35
Nota: Puesto que las Escrituras afirman claramente que ellas son la única
Palabra de Dios, de aquí en adelante en este libro toda mención
de la Palabra de Dios se referirá sólo a las Escrituras, y no a
las tradiciones de la Iglesia Católica o al Magisterio.
"Sea Dios veraz, y todo hombre mentiroso". Romanos 3:4
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