ADULTERIO
Por: Gustavo <:><
El título de este tema
sugiere que no debiera ser de interés para los Cristianos puesto
que todos conocen el mandamiento de Dios que dice “No cometerás
adulterio” (Exodo 20:14) y las palabras de Jesús quien dijo: “y
a cualquiera que mirare a una mujer para codiciarla, ya adulteró
con ella en su corazón” (Mateo 5:28), sin embargo aunque parezca
poco creíble, Satanás a doblegado a algunos creyentes
haciéndolos caer en el pecado del adulterio, pese a conocer esta
prohibición.
¿Que es el adulterio?, en palabras sencillas,
se refiere a la relación sexual en una pareja donde uno o ambos
son casados con otra persona. En nuestros días no es raro leer o
mirar entre nuestros conocidos y más aun en la TV o el cine como
se ha difundido esta actitud negativa en la sociedad como algo
“común y aceptable”, y aunque la estadística muestra que el
varón es mas tendencioso a caer en el adulterio, para sorpresa
de muchos, el adulterio ha ido en incremento entre las mujeres,
y quiero referirme a mujeres casadas, ya que partiendo del hecho
que la relación sexual ilícita donde uno o ambos son casados con
una tercera persona, se entiende que la pareja es adúltera, y
por tanto el varón como la mujer están al mismo nivel cometiendo
adulterio (aun para el que es soltero). La aclaración cabe ya
que hay cada vez más mujeres casadas que engañan a su cónyuge
cometiendo adulterio.
Dentro de los argumentos que utilizan los
adúlteros para justificar su actitud hay dos muy comunes, el
primero es: “he dejado de querer a mi pareja ó, mi pareja no me
ama” y el segundo es: “mi pareja no me satisface, porque no es
complaciente o porque ya no me gusta”. Por supuesto hay un sin
fin de argumentos más, pero estos dos se repiten constantemente.
También sucede con mucha frecuencia que los adúlteros se
“enamoran” uno del otro, esto cuando el pecado se comete con la
misma persona, ya que hay quienes adulteran con diferentes
personas. Recuerdo el caso de una creyente que me decía estar
muy consciente de su pecado, sin embargo no podía volverse atrás
ya que amaba a su amante, en este caso ambos eran casados y sus
respectivos cónyuges ignoraban que estaban siendo engañados.
¿Porque se da el adulterio?, la primera causa
es definitivamente falta de amor hacia el cónyuge, sin embargo
hay quienes aseguran amar a su pareja sin embargo la engañan
porque su relación se ha vuelto rutinaria, les falta
comunicación y se sienten faltos de comprensión y amor. Por otro
lado hay quienes permiten que pensamientos insanos y fantasiosos
hagan nido en sus mentes imaginándose en los brazos del hombre o
mujer más hermoso(a) y atractivo(a) de la tierra (según
corresponda), lo que provoca que se formen expectativas muy
altas que jamás encontrara en su pareja y buscan satisfacer esa
fantasía en alguien más.
Aunque nada justifica el adulterio delante de
Dios, si debemos estar muy conscientes que la falta de atención,
respeto y de amor hacia nuestra pareja, así como la indiferencia
o falta de atención a la relación sexual puede orillar al
adulterio. He conocido casos donde varones cristianos se sienten
rechazados por sus mujeres quienes piensan que la unión sexual
no es bien vista delante de Dios o las hay, quienes
sencillamente no sienten el deseo sexual con la misma intensidad
a al mismo tiempo que ellos y prefieren postergar la relación,
con lo que ellos se sienten rechazados y piensan que no se les
quiere.
Hace tiempo escribí un tema titulado
“sexualidad” que presenta en forma breve la característica
fisiológica sexual que hace que el hombre sea más impulsivo que
la mujer en este aspecto, sin que esto signifique que la mujer
no sienta los mismos deseos por el varón, de ahí que es
importante conocer la naturaleza sexual de nuestros cuerpos, e
incrementar la comunicación franca y abierta entre los cónyuges.
La Biblia en I Corintios 7:2-5 enseña que la
mujer pertenece al varón y el varón a la mujer, e instruye en el
sentido de satisfacerse mutuamente en el terreno sexual, el
apóstol Pablo exhorta diciendo: “mas vale casarse que estarse
quemando” (I Corintios 7:9), una clara alusión a la necesidad
sexual, por tanto al establecerse un matrimonio, se contraen
obligaciones de este tipo que si bien es cierto no es lo más
importante en la relación de pareja, si reviste de suma
importancia en el buen desarrollo de su vida en común.
Algo que debe ser tomado en cuenta por
quienes aun no se han casado, es que nunca la motivación sexual
debe ser lo que le obligue a unirse en matrimonio, el factor más
importante es el amor, ya que éste lo supera todo. Existen
muchos fracasos matrimoniales cuya motivación inicial fue el
sexo, tristemente en el corto tiempo se dan cuenta que no es el
valor más importante y dado que el ello fundamentaron su unión,
tienden al fracaso rotundo.
Quien vive en adulterio debe saber que está
ofendiendo a Dios, en principio esta mancillando el templo de el
Espíritu Santo que es su propio cuerpo (leer I Corintios
6:15-20), debe saber también que es un pecado deliberado para
quienes el autor de Hebreos dice “terrible cosa es caer en manos
del Dios vivo” (Hebreos 10:31), Dios no pasará por alto este
pecado, por tanto, es tiempo de arrepentirse y volverse atrás y
ser restaurado, recurrir a Cristo nuestro abogado (I Juan 2:1),
poner en sus manos nuestros caminos para que Dios enderece
nuestra vereda (Proverbios 3:6).
Para evitar caer en adulterio, el Pastor
Hernán Ramirez en apego a la Escritura sugiere lo siguiente:
1.- Basado en Provervios 5:18b y I de
Corintios 7, desarrollar el amor verdadero dentro del Matrimonio
através de:
a.- Amar a la pareja y ser fiel
b.- Cultivar la unión matrimonial
c.- Cumplir cada uno el deber conyugal que le
corresponde
2.- Recordar que Dios nos dio el mandato
y la capacidad de dominar los deseos impuros en Colosenses
3:5-10
3.- Recordar que cualquiera que vive una vida
impura, está excluido del Reino de Dios de acuerdo con I de
Corintios 6:9-10
4.- Tener presente que nuestro cuerpo es para
servir a Dios según I de Corintios 6:13
5.- Considerar que nuestra unión con Cristo
incluye nuestro propio cuerpo según se lee en I de Corintios
6:15-17
6.- Dios demanda pureza en nuestra vida y
esto incluye el matrimonio y la familia pues “bienaventurados
los de limpio corazón, pues ellos verán a Dios” (Mateo 5:8).
Bendiciones.