EL ABUSO SEXUAL:
DIOS PUEDE BORRAR LAS HERIDAS
Por
adda velez
Uno de los grandes males de nuestro tiempo, es el abuso sexual.
El abuso sexual puede ser de dos tipos: por
violación, o voluntario. Ambos dejan heridas en el cuerpo y el
alma y el espíritu de las personas que han sido víctimas de este
cáncer social. Del segundo hablaremos en una colaboración
posterior.
El primero,
la violación, es el abuso efectuado hacia una persona en contra
de su voluntad, de manera violenta y deja recuerdos y huellas
profundas. Las estadísticas revelan que en Estados Unidos, 1.3
mujeres son violadas cada minuto. Esto quiere decir que 74
mujeres son ultrajadas sexualmente cada hora. Una de cada tres
mujeres es molestada sexualmente. El 61% de los casos son
mujeres menores de 18 años. 78% de las mujeres conocen a su
violador. Solo 16% de las violaciones son reportadas a la
policía. Esto nos da una idea de lo que esta ocurriendo en el
mundo, y cuantas personas heridas y lastimadas hay, de las
cuales probablemente alguna de ellas sea nuestra vecina, amiga,
o compañera de trabajo. Cuando Dios saca a la luz problemas
terribles como estos, es porque quiere que nos pongamos a
trabajar en oración por estas personas, y también porque Dios
quiere sanar las heridas espirituales, como tatuajes, que el
poder de Dios y la sangre de Jesús pueden borrar para siempre.
Solo a través de El y de su palabra una persona puede encontrar
solaz y consuelo, pero sobre todas las cosas, LIBERTAD de las
cadenas espirituales y emocionales que este abuso deja en las
personas. Cualquier persona que haya cometido violación, está
viviendo según la carne, y su fin es terrible:
“Y manifiestas son las obras de la
carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia,
idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras,
contiendas, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas;
acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes,
que los que practican tales cosas NO HEREDARAN EL REINO DE LOS
CIELOS”. Gálatas 5:19-21.
“Los
que aran la iniquidad y siembran la maldad, de lo mismo siegan”
Job 4:8
“Tened
por cierto que vuestro pecado os alcanzará” Números 32:23
La paga del pecado es la muerte, y estas personas, si no se
arrepienten y dejan de pecar, no heredarán el reino de Dios,
sino el lago de fuego y azufre. Ellos ya tienen su paga, y la
paga proviene de Dios, no de nosotros.
La única manera en que una persona que ha sido abusada
sexualmente pueda ser sanada, es PERDONANDO a la persona que le
hizo ese daño, y en el nombre de Jesús, decidir en su corazón
perdonar y olvidar. Esto, en las fuerzas humanas es imposibles,
pero en DIOS NO HAY IMPOSIBLES. La persona que ha sufrido abuso
sexual tiene que pedirle a Dios que perdone a su agresor, y que
le ayude a olvidar y borrar cada herida en su cuerpo, alma y
espíritu, con el poder de la sangre de Jesús, y en Su nombre.
“Por tanto os digo, que todo lo que pidiereis orando,
CREED que lo recibirás, y os vendrá” Marcos 11:24
“Pida con fe, no dudando nada; porque el que
duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el
viento, y echada de una parte a otra. No piense, pues, quien tal
haga, que recibirá cosa alguna del Señor”.
Santiago 1:6,7.
También, esta persona debe pedirle a Dios que rompa toda cadena
que Satanás haya puesto en su vida por el abuso sexual, que se
traducen en problemas espirituales como masturbación,
pornografía, incapacidad de amar y hasta prostitución en algunos
casos. Rechazar las influencia del enemigo, y reconocer que ha
sido víctima, no culpable, trae libertad inmediata. La
multiforme sabiduría de Dios expresada en su palabra, la Biblia,
muchas veces es incomprensible para nosotros los seres humanos.
No permitas que el odio y el rencor envenenen tu corazón, y
permite que Jesucristo te sane. Comparte tu carga con tu pastor
o con el líder de tu congregación para que te apoyen en oración
y consejo. Reclama tu libertad y no te sientas menos, pues lo
que DIOS HA LIMPIADO, NADIE PUEDE LLAMARLO INMUNDO.
Recuerda que nada de lo que hemos vivido o sufrido, puede
compararse al sacrificio de Jesús en la cruz: El fue molido por
nuestros pecados, vituperado, escupido, pateado, golpeado,
azotado, clavado en una cruz, atravesado y humillado por
nuestros pecados. Fue burlado, escarnecido y asesinado cuando
era limpio de pecado. Y Jesús nos dio el ejemplo: PERDONO A SUS
ESCARNECEDORES.
Si nosotros padecimos un poco, pero tenemos vida, y con la vida
la esperanza de un futuro mejor en Cristo Jesús, de vida eterna,
de salvación.
¡No
permitas que Satanás te robe una salvación tan grande! Utiliza
tu experiencia para ayudar a algunas de esas personas que las
estadísticas revelan, y comparte las buenas nuevas de Jesús.
Esta es la victoria mas grande que
tenemos. En Cristo todas las cosas obran para bien.
A El
sea la Gloria, honor y majestad